Forma de Vida

 

 

Ha sido un pueblo eminentemente agrícola y ganadero, condicionado por la altitud sobre el nivel del mar, alrededor de 1100 metros.

 

Agricultura: se han cultivado cereales, tales como trigo, cebada, remolacha para grano, y tambien habas, patatas, etc.

 

Ganadería: ha habido todo tipo de ganadería: vacuno, caballar, lanar y cabrío.

 
Vacuno: se utilizaban para labranza y trabajo del campo, tanto bueyes como vacas. Por otra parte las vacas se aprovechaban para la cría y a la vez utilizaban la leche para el consumo privado y elaboración de productos caseros, tales como el queso. Posteriormente se empezó a comercializar la leche a empresas del sector que lo recogían diariamente en lecheras.

 
La cabaña: se denominaba al vacuno salía a pacer diariamente en grupo y que era propiedad de cada vecino. Desde la recogida de la hierba hasta final de enero pacían por las praderas. A partir de esta fecha se prohibía el pasto en los prados, para no pisarlos y así pudiera crecer la hierva que se recogería en el verano. El resto del año salía a pacer por el monte, el cual era propiedad del pueblo. Dos pastores cuidaban la cabaña, uno era contratado fijo por el pueblo y el otro era un vecino que de forma rotativa iba a ayudar al “Pastor Profesional”.

 

 
“La vez” o “Bueyadas”: era el grupo de ganado que estaba preparado y realizaba el trabajo agrícola, salía a pacer independiente del resto, sólamente salía a pacer cuando se formaba un grupo de mas de seis parejas. Durante el verano volvía al mediodía para realizar las labores propias del verano, tales como la siega y trilla, se las llevaba a pacer otro rato a última hora del día.

 Se calcula que llegó a haber entre 200 y 300 cabezas de vacuno, entre ambos.


Caballar: abarca el caballar y el asnal. Se utilizaban preferentemente para ir a otros pueblos, a ferias y mercados, esporádica mente para el trabajo agrícola. Las hembras se aprovechaban para la cría, que luego iban a vender a las ferias. Una de las ferias más importantes era la de San Mateo, (el 21 de septiembre en Reinosa) la cual duraba hasta ocho días. A dicha feria venía gente de todas España, principalmente Valencianos y Castellano-Manchegos, los cuales compraban el ganado caballar o sus crías para realizar el trabajo agrícola.

 

Los burros, mas que para el trabajo, los utilizaban mayoritariamente las mujeres para desplazarse. El “Guarín” era el pastor que se encargaba de llevarles a pacer, así como los pastores del vacuno necesitan perro, éstos no lo utilizaban pues tanto los burros como los caballos al dar coces los perros no les guían. Normalmente cada familia tenía un caballo o burro para viajar.

 

 
Lanar: ha sido un pueblo rico en ganadería lanar, la que utilizaban tanto para la venta como para la cría lechal y subsistencia familiar . Así mismo utilizaban su lana para la elaboración artesanal de prendas de vestir y colchones.

 

Llegó a haber un promedio de 300 ovejas llegando a unas 500 en la época de cría.

 

Había un pastor asalariado que las llevaba diariamente a pastar salvo que la nieve lo impidiera. En invierno y en la época de cría de las ovejas, cuando el lobo era más peligroso pues andaba habriento por falta de alimento, el pastor solía ir acompañado por un vecino como ayuda. Cabrío había poco y solía pacer con las ovejas.

 

Resumiendo, había cuatro grupos de ganado, todos ellos salían a pacer al amanecer, volviendo hacia las 9 ó 10 de la noche. En invierno variaba en función del tiempo y si había mucha nieve no salían a pacer. El pastor utilizaba el sonido de un cuerno para avisar a los vecinos que sacaran el ganado de las cuadras.

 

El orden de salir era: primero la cabaña que el pastor reunía en el pueblo, a la vez los burros con el guarín que los reunían en “las eras”, después “la vez” y por último las ovejas, salvo en la época de cría de los corderos que de mayo a junio formaban otro grupo. Por la noche el orden era a la inversa.

 

Los animales al volver de pacer sabían perfectamente cual era su establo, aunque cada vecino estaba pendiente de sus reses y ovejas.

 

Para la reproducción de las vacas había un toro, que no salía a pacer, y era propiedad de un vecino por cuyos servicios cobraba.